Bill Clinton está tan delgado que no lo reconocen

Desde que Bill Clinton era presidente de Estados Unidos, libra una dura
batalla contra la comida chatarra y tal parece que la ganó por 'knock
out'.
En ese entonces, su esposa, Hillary, cambió el menú de la Casa Blanca,
pero el político solo se convenció de renunciar a las hamburguesas y las
papas fritas cuando lo tuvieron que operar del corazón en 2004 y 2010.
Después de su última cirugía, el exmandatario de 66 años se volvió
vegetariano, lo que le ayudó a bajar los niveles de colesterol y a
perder más de 12 kilos.
Es tan sorprendente su transformación que hace pocos días, los
fotógrafos que lo esperaban a la salida de un restaurante casi ni lo
reconocen.
Ahora incluso le dicen ‘Bill Thinton’, un juego de palabras entre su apellido y thin que traduce delgado.
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